River empató 3-3 con Central y dejó pasar la posibilidad de acortar la distancia con los punteros. Falcao, a los 53 del segundo tiempo, logró la igualdad.
El pedido de Passarella de acompañar el equipo hasta el final de los torneos se revitalizó el sábado a la noche con la caída de Independiente en Banfield. Es que un triunfo ante Rosario Central dejaba a River a 4 puntos del Rojo y habría mantenido la distancia con Boca de cara al Súper del próximo domingo.
Pero hoy, a pesar de que estuvieron muy cerca, los dirigidos por el Káiser no pudieron repetir la hazaña del jueves frente a Botafogo. Los rosarinos abrieron el marcador a los 40 minutos con un gol de Martín García, que ingresó por la lesión del Kily González, en lo que fue la primera llegada del conjunto Canalla al arco de Carrizo. Hasta ahí, River había sido el único con intenciones de ganar el partido.
Aunque las fallas en definición, el arquero Álvarez y el travesaño cerraron la primera etapa con una victoria parcial de los visitantes. En el segundo tiempo, ya con Central 2-0 arriba, La Banda empezó a afinar la puntería y fue de la mano de Ríos y el Enano Buonanotte que terminó alcanzando el empate. Quedaban 15 y el clima del Monumental empezaba a recobrar el olor a hazaña, pero el boliviano Raldes apagó las expectativas con el 2-3 que se presumía que sería inamovible.
Sin embargo, Falcao volvió a hacer de las suyas por el aire y puso el 3-3 en el octavo minuto de descuento. Todo Rosario reclamaba y sus hinchas enloquecían en la tribuna, mientras el colombiano agradecía al cielo con los brazos abiertos el empate que River celebró, pero que -claramente- no le alcanzó.